MEDIOS DE RADIODIFUSIÓN EN ESLOVENIA[1]

Por Sandra Basic Hrvatin and Lenart J. Kucic

Traducción: Marianela Del Giúdice

 

 

Radio

Del conjunto de los medios de comunicación ha sido la radio la que nunca ha logrado recuperarse de las consecuencias de la privatización y de la falta de estrategias. La adjudicación de licencias siempre ha estado basada en vínculos personales en lugar de fundarse en acuerdos con criterios preestablecidos.

 

Desde 1991, y hasta la fundación del Consejo de Radiodifusión en 1994, la adjudicación de frecuencias permaneció bajo el control de la Oficina de Telecomunicaciones de la República de Eslovenia. El 23 de Abril de 1994 cuando la Ley de Medios Masivos fue aprobada, la Oficina de Telecomunicaciones ya había emitido 86 licencias de televisión y 56 de radio. Esto significa que cuando la Ley de Medios Masivos entró en vigencia y el Consejo de Radiodifusión fue fundado, la Oficina de Telecomunicaciones había expedido más del 90% de las frecuencias disponibles, incluyendo las más importantes.[2] Observando todas las frecuencias adjudicadas desde 1995 hasta Mayo de 2001 (cuando el Consejo entregó la última licencia de acuerdo con el criterio establecido por la Ley de Medios Masivos) se evidencia que la mayoría de los nuevos titulares de licencias han terminado siendo parte de una u otra “cadena” y con ello se ha desechado el concepto de programación, base sobre la cual ellos adquirieron sus licencias de radiofonía.

 

La primacía de los contactos particulares para la adjudicación de licencias es la razón principal para explicar el actual estado de este sector. En primer lugar, hay que destacar que fueron entregadas demasiadas frecuencias, por lo cual la mayoría de las pequeñas estaciones de radio comerciales  tan solo pudieron garantizar su supervivencia uniéndose con alguna red de radios. Y, como la formación de estas cadenas no se basó en una estrategia clara ni quedó sujeta a la supervisión y regulación, todo el sector permanece hoy día en una situación de desorden. Además, la magnitud de una estación de radio individual pierde importancia una vez incorporada a una gran cadena.

 

La Radio y la Televisión pueden formar parte de un conglomerado bajo las condiciones especificadas en el Artículo 83 de la Ley de Medios Masivos. El requisito fundamental es que cada  miembro de la cadena utilice su licencia sólo en el área para la cual fue expedida, que cada radiodifusor ofrezca un mínimo de dos horas de programación con producción propia y que cada miembro de la red obtenga la aprobación de la Agencia respecto de si su concepto de programación se ha modificado o no a partir de su incorporación al grupo. Obviamente, el Artículo 83 se refiere únicamente a la asociación mediante la programación, mientras que capitales y propiedad son un área regulada por las condiciones relativas a las restricciones de concentración.

 

Existen seis “cadenas” de radios en Eslovenia. De ellas, sólo una – Infonet – es una auténtica red y como tal fue ingresada en el Registro de Medios en el 2002. Infonet posee 23 estaciones de radio que comparten el departamento de soporte técnico, la sección musical, la producción de programas y publicidades, el servicio legal y el departamento de promociones. Los miembros de las estaciones de Infonet están relacionados de diversos modos, por ejemplo mediante la programación, publicidad y la propiedad, todas ellas de gran influencia sobre los conceptos de programación sobre los cuales dichas radios obtuvieron sus licencias de radiodifusión. Cuando la cadena ingresó al Registro de Medios en 2002, el Ministro de Cultura no corroboró si Infonet cumplía con los requisitos establecidos por la ley. La simple creencia respecto a que la empresa cumplía con dichos requerimientos fue más que suficiente.

 

Algunos otros conglomerados existentes no pueden ser entendidos en términos de cadenas si nos basamos en las definiciones legales, aunque las mismas están basadas en algunas formas de asociación mediante la programación, publicidad o propiedad. 24 horas – Noticiero de Radio es un programa de noticias difundido por 16 estaciones. Pro Plus, el radiodifusor de los dos programas de televisión más importantes, lidera el proyecto.

 

Hay seis estaciones de radio con cobertura nacional. Cuatro de ellas pertenecen al servicio público de radiodifusión, Radio Eslovenia: Programa A, Programa Ars, Val 202 y Radio Eslovenia Internacional. Las otras dos son Radio Ognjišče, propiedad de la Iglesia Eslava Católico Romana, y la RGL, un miembro del Grupo Salomón (que es el dueño de otras dos emisoras de radio, la semanal Mag y la de deportes diaria Ekipa). La existencia de otras emisoras comerciales o regionales depende de cada sector. Otras estaciones importantes que alcanzan[3] a más de 500,000 ciudadanos son Radio Trbovlje, Radio Štajerski val, Radio Veseljak, Radio Zeleni val, Radio Salomon, Radio Poslovni val, Radio Hit, Radio Gama MM, Radio Dur y Radio Antena.

 

Una mirada superficial sobre la lista de radiodifusores no resulta reveladora sobre la concentración de la propiedad en el sector radial. Pero en la realidad es justamente a la inversa. A partir de distintos testimonios, se pone de manifiesto que la mayoría de las emisoras radiales están vinculadas de uno u otro modo, mediante propiedad, publicidad, programación o personas relacionadas. Por consiguiente, mientras hay 83 estaciones de radio en total, el número de propietarios es muchísimo menor. La mayoría de las emisoras comerciales son propiedad de particulares o de sociedades anónimas que no se encuentran obligadas por ley a revelar todas sus operaciones. Además hay otro, y bastante obvio, defecto sistémico en el campo radial: mientras los datos ingresan al Registro los mismos no son chequeados, es exactamente los mismo que sucede cuando la propiedad debe ser confirmada o autentificada. Entonces, la pregunta que debe platearse aquí es si una tentativa de establecer un mapa de propiedad de medios puede ser coherente con todo ello, sabiendo que las fuentes de datos básicas presentan numerosas irregularidades.

 

Televisión

A diferencia de los sectores de prensa gráfica y radio, donde el capital foráneo está virtualmente ausente, la televisión está dominada por él. Los principales canales de TV son POP TV y Kanal A. El titular de ambos canales es Pro Plus, que a su vez es propiedad de CME Eslovenia, una rama de la US CME Corporation.

 

El cambio principal en materia de televisión en Eslovenia ocurrió en 1995 con el lanzamiento de POP TV. Dicha aparición trajo consigo a muchos “primerizos” al mercado eslavo. A partir de este episodio se produjo la primera inversión extranjera sustancial (aunque oficialmente sea considerada como un crédito y no como una inversión, porque solo de este modo los socios eslavos podían conservar su igualdad en las acciones). La Corporación Americana invirtió U$S 16 millones y  por ello adquirió un 58% de las acciones de la productora Pro Plus que era responsable del management, la producción, las operaciones técnicas y las finanzas de POP TV. Otros accionistas fueron las compañías eslavas MMTV y Tele 59, pero luego ellas vendieron el 20% de sus acciones a Pro Plus y unos años más tarde a CME por U$S 5 millones, de modo que CME aumentó sus acciones hasta llegar al 78%. POP TV fue la primera emisora de televisión que “no era una emisora de televisión’. Los ejecutivos de Pro Plus adherían estrictamente a la explicación que entendía a POP TV como un programa, una marca y no una estación de televisión. ¿Por qué era necesario ello? La respuesta es simple, La Ley de Medios de 1994 restringía la participación en la propiedad de los propietarios individuales tanto e radio como en televisión a un 33%. De ese modo, la CME podía adquirir mayor cantidad de acciones a través de la productora Pro Plus porque ello no estaba sujeto a la mencionada restricción legal, aunque Pro Plus producía la programación que POP TV difundía mediante sus tres emisoras de televisión, donde la CME era un accionista permitido por la ley con un 33%. En Octubre de 2000 algunos movimientos complejos fueron llevados a cabo para unir a Pro Plus con Kanal A, quienes habían firmado un contrato de cooperación a largo plazo con Produkcija Plus. De acuerdo a los dichos de algunas destacadas personalidades, las “ventajas de esta unión comercial eran primordialmente la reducción de costos en los programas,  la racionalización de la videoteca y la consolidación de la producción doméstica”. En Diciembre de 2002, Pro Plus obtuvo un crédito del Banco Austria Creditanstalt y NLB. El mismo ascendía a los EUR 8 millones y fue solicitado para aumentar la expansión de la compañía y reposicionarla en el mercado mediático eslavo tal como había logrado imponerse en la opinión pública. Al mismo tiempo, la CME alcanzó el 96.7% de propiedad sobre Pro Plus. Luego de ello, dicha productora solicitó al Ministro de Cultura la aprobación de una compra de acciones por encima del 20% en POP TV y Kanal A. En palabras de F.T. Klinkhammer, el Presidente y Director General de CME, el permiso era necesario para simplificar la compleja estructura de propiedad.[4] El Consejo de Radiodifusión opinaba que aunque el ingreso de POP TV y Kanal A bajo el dominio de un mismo propietario generaría que las dos empresas de radiodifusión excedan el 30% de las acciones publicitarias con respecto al tamaño total del espacio publicitario en Eslovenia, ello no aseguraba una posición predominante en el mercado. Esta mirada también era compartida por la Oficina de Protección de la Competncia que arbitraba en los conflictos entre POP TV y el servicio público RTV Eslovenia en lo relativo a dominación en el mercado publicitario. El Consejo emitió su decisión con algunas reservas: la fusión recibiría luz verde pero sólo con la condición de que sus respectivas programaciones permanezcan separadas, esto es, que los conceptos base de dicha programación no sean alterados.

 

El capital extranjero también está presente en Prva TV, formalmente denominada TV3 y bajo la propiedad de la Iglesia Católica.[5] En Febrero de 2003, los accionistas relacionados con la Iglesia, društvo Ognjišče, Koper Diocese, Marketing 3 y Franc Bole, vendieron TV3 a cuatro compradores de Croacia. Actualmente, el 75% de las acciones son del empresario croata Ivan Ćaleta[6] contra el cual existen numerosas acciones legales iniciadas en Croacia y vinculadas a la propiedad y managment de la emisora de televisión croata Nova TV. El cuarto restante de las acciones fueron retenidas por Krekova družba y Mladinska knjiga. Dichos accionistas entendieron esta compra como una contribución al pluralismo de los medios eslavos y un movimiento que al menos parcialmente obstaculiza la victoriosa marcha de las políticas de izquierda.

 



[1] El artículo está basado en un informe sobre Eslovenia que fue publicado en 2004 como parte del proyecto Propiedad de los Medios y su Impacto en la Independencia y Pluralimo Mediáticos, organizado por el Instituto de Paz, Ljubljana, Eslovenia perteneciente a las Cadenas Europeas del Sureste para la Profesionalización de los Medios.

[2] Informe del Consejo de Radiodifusión, Poročevalec, no. 78, 1997.

[3] Fuente: Radiometrija 2002/2003

[4] Finanzas, 30 January 2003.

[5] TV3  nunca se empeñó en disipar el prejuicio respecto de que promovía un  »proyecto político«, una emisora propiedad de la Iglesia y de la política de derecha.

[6] De acuerdo a los analistas croatas, las cuatro compañías croatas están vinculada con  Ćaleta. Ver artículo de Petra Šubic, Medijska preža (Media Watch journal), no. 16, p. 26