LA INDEPENDENCIA DEL PERIODISMO EN ESLOVENIA[1]

Por Sandra Basic Hrvatin and Lenart J. Kucic

Traducción: Luis Lozano

 

En las palabras del presidente de la Asociación de Periodistas, Grega Repovž, los principales problemas que preocupan a los periodistas eslovenos son la opinión pública, (su rol en la sociedad), las demandas para una mayor productividad y el incumplimiento de la ley de copyright.[2] Estos problemas no son tan simples de ver. Los periodistas eslovenos han firmado el convenio colectivo que regula relaciones, salarios, permisos, remuneraciones y reembolsos del empleo, así como los derechos y obligaciones de partes en conflicto.  El problema es que las regulaciones del convenio colectivo no son observadas en la práctica. A principio del año 2003, se hizo efectiva una nueva ley de empleo. La misma regula las relaciones individuales, mientras que las relaciones colectivas son materia de acuerdo entre los socios. La ley no evidencia ningún cambio explícito ni impone un plazo final para las enmiendas a los convenios colectivos existentes. Algunos empleadores, sin embargo, entendieron que la nueva situación significaba la anulación del convenio colectivo.  Iztok Juranèiè[3], el presidente del sindicato de periodistas, puso especial atención sobre estas presiones, dirigidas principalmente a reducir el precio de la jornada de trabajo. De hecho, los dueños de los medios con frecuencia ven a los periodistas como "un ítem en la hoja de costos" que reduce el potencial y los beneficios reales de los medios[4].

 

Sin embargo, para muchos periodistas en Eslovenia, específicamente los periodistas free-lance, esto no es un problema, ya que el convenio colectivo no es aplicable, en la práctica, a su actividad.  Agregado a esto el número de periodistas empleados por las empresas de medios ha disminuido, lo que significa, entre otras cosas, que muchos periodistas jóvenes en Eslovenia están quedando fuera del sistema de seguro médico y de jubilación. Los periodistas free- lance fijan libremente el precio de su trabajo en el mercado negro, afectando indirectamente los salarios de los empleados en relación de dependencia. Los sueldos de estos últimos resultan, por lo tanto desmedidamente altos comparados a los honorarios de los periodistas free - lance y esta discrepancia es explotada por los empleadores que la utilizan como un argumento. El insatisfactorio status social de los periodistas pone en el tapete otra importante cuestión que es la de la presión que se ejerce sobre ellos.

 

Esta es otra área donde las relaciones solo aparentan estar en orden. En los debates planteados sobre los  requisitos legales relativos a los datos en el registro de los medios, la asociación de los periodistas ha logrado con éxito asegurar el reconocimiento para el argumento legal[5] que dice que el acto jurídico fundamental del editor es el acto adoptado por el cuerpo más alto de la agrupación de editores que, además de regular los componentes de su organización y su operación, también regula las cuestiones impuestas por la ley de los medios.  Esto significa que la autonomía del comité de redacción y de los redactores jefes se debe aclarar explícitamente en el estatuto de la compañía (en el caso de una join-stock company) o en acuerdos de la sociedad (en el caso de una compañía de responsabilidad limitada). 

 

Los empresarios, por lo tanto, no pueden permitirse un comportamiento arbitrario a la hora de darle forma a los contenidos, ya que no son totalmente independientes al elegir redactores en jefe. 

 

Algunos medios requieren la aprobación de los periodistas (e.g. el diario Dnevnik) o del consejo supervisor (si el consejo de administración es quien designa al redactor en jefe), mientras que otros buscan la opinión de los periodistas. La Asociación de Periodistas ha observado una mayor sensibilidad  a la presión ejercida por los publicistas. Respuesta que han atribuido en parte al impacto del nuevo código de ética periodística y su advertencia explícita sobre la publicidad encubierta[6], y a la contribución del Tribunal Honorario en la resolución de tales casos. La Asociación de Periodistas ha observado también que las empresas de medios han comenzado a cubrir los costos de los viajes al extranjero, situación que no se daba anteriormente, escoltando delegaciones estatales a los países extranjeros o las participaciones en los "seminarios educativos" realizados por las compañías locales o multinacionales.

 

Recientemente, el periodismo investigativo en Eslovenia se ha visto cuestionado principalmente en el contexto del caso de Miro Petek[7].  A finales de febrero de 2001, Miro Petek, en aquella época periodista del diario regional Veèer, fue agredido brutalmente por atacantes desconocidos.  Petek fue el autor de una serie de artículos sobre la corrupción en la zona. En estos artículos denunció los lazos entre los bancos y los empresarios locales, alegando que habían utilizado el proceso de la privatización para adquirir la posesión de ciertas compañías estatales a precios increíblemente bajos. La policía aseguró a la opinión pública que la identificación y detención de los responsables del ataque al periodista, se llevaría a cabo en un plazo de pocos días. Uno de los hombres que Petek mencionaba con mayor frecuencia en sus artículos demandó por daños a Miro Petek y a otros periodistas que se habían hecho eco de la historia. Al mismo tiempo, el director del comité de supervisión del periódico Veèer (quién, al momento de la publicación de los artículos, era el presidente del banco objeto de las denuncias de Petek, de propiedad mayoritaria del Estado),  alegó que “las irregularidades en los bancos no eran incumbencia del periodismo”[8].  Fue recién a finales de septiembre de 2003 que la policía y el defensor del pueblo anunciaron que diez personas sospechosas del ataque habían sido detenidas. En las declaraciones públicas que siguieron a estas detenciones, el director general de la policía y el defensor del pueblo "acusaron" directamente a los medios y a público de ser los responsables de la prolongación de este caso.

 

El tema del copyright ha sido el más reciente objeto de debate[9]. “Prácticamente todos lo periodistas eslovenos han firmados contratos por los cuales renuncian a sus derechos de copyright a favor de sus empleadores” escribe Grega Repovž[10].  Los periodistas no reciben ninguna remuneración por los textos publicados en publicaciones internas, venta de materiales documentados, o ventas de artículos resumiendo servicios.  No reciben ningún tipo de compensación por la reproducción o reproducciones de sus textos[11].

 

Finalmente, quisiéramos exponer otra conclusión, no del todo a favor del periodismo, que es que las injusticias sufridas por los periodistas no se pueden atribuir en su totalidad a la presión social. De hecho, solo algunos periodistas se preocupan sinceramente por su formación, se informan lo suficiente o tienen una clara idea de los asuntos internos o internacionales. Sólo algunos de ellos están dispuestos a ahondar más profundamente en los temas y algunos tienen la sensación de que el reporte de ciertas cuestiones basadas en la referencia a “fuentes oficiales”, o su cohabitación con ciertos centros de poder político o económico, o la transcripción taquigráfica de las sesiones del parlamento o de las ruedas de prensa, serán modificadas de alguna manera. Hay más seminarios internacionales y becas disponibles para los periodistas que periodistas interesados en llevarlos a cabo. Pocos son los periodistas que están dispuestos a participar en proyectos que no los benefician directamente. La solidaridad con sus colegas y la preocupación por los principales intereses de los periodistas son escasas. Es decir que podemos concluir que son los mismos periodistas los culpables de varios de los problemas a los que deben enfrentarse. Por lo tanto si quieren ejercer sus derechos deberán pelear por ellos, de la misma manera que deberán hacerlo para ganar el respeto por su profesión.

 



[1] El artículo está basado en el reporte nacional de Eslovenia publicado en el año 2004 en el marco del proyecto Empresarios de Medios de Comunicación y su Impacto en la Independencia y Pluralismo de los mismos, organizado por el Peace Institute, Ljubljana, Slovenia, dentro de la Red del Sudeste Europeo para Profesionales de los Medios de Comunicación.

[2] Grega Repovž: “Optimizem!”, E-novinar, no. 13, p. 1

[3] Emplyoment Act. Ver Uradni list RS 42/2002.

[4] Neva Nahtigal: “Ne smemo se izgubiti v tej peni” (“No debemos perdernosen esta bruma”), E-novinar, no. 13, p. 6. Para más información ver Medijska preža (Boletín Observatorio de Medios), no. 14, 15, 16, 17-18.

[5] “Los mayores costos son de papel y salarios”, dijo el presidente de Delo Jure Apih, en una entrevista para Delopis, un boletín de periodistas de Delo (Diciembre de 2003).

[6] “La solicitud de ingreso al registro debe presentarse junto al acto legal fundamental de la compañía.”. (Artículo 12 de la ley de medios masivos).

[7] La Asociacion de Periodistas publica regularmente casos de violación al Documento a cerca de la no aceptación de avisos encubiertos y el abuso de los espacios en los diarios.Ver www.novinar.com/krsitve. Aun cuando la Ley de Medios Masivos (Artículo 47) prohibe explícitamente éste tipo de publicidad ningún publicista ha sido sancionado hasta el momento.

 

[8] Para la cronología de los hechos, principales responsables,  artículos publicados por Petek y comentarios ver: http://. primerpetek.net

[9] Medijska preža produjo unos cuantos artículos sobre las leyes de copyright.

[10] Grega Repovž: “Optimizem!”, E-novinar, no. 13, p. 1

[11] El copyright en eslovenia está protegido por el documento de Copyright y Derechos Relativos al mismo, adoptado en 1995 y enmendado en 2001. Los derechos acerca de actividades científicas, artísticas y de investigación e invención están también protegidos por el artículo 60 de la Constitución.