![]() |
|
PRIVATIZACIÓN
DE MEDIOS EN ESLOVENIA[1] Por Sandra Basic Hrvatin and
Lenart J. Kucic Traducción Cecilia Fariña El
factor que más contribuyó a la estructura actual de propietarios
de medios en Eslovenia fue la inclusión de un modelo de privatización
específico a comienzo de los noventa. El dilema fundamental, estrechamente
discutido, durante el temprano escenario de la privatización fue
si la privatización de los medios debía estar sujeta al Acta de
Transformación de la Propiedad de Empresas o a una Ley separada.
Un grupo de MP, que participaron en la propuesta del Acta de Transformación
de la Propiedad de Empresas, eran de la opinión de que la privatización
de los medios (con excepción de la institución pública RTV
Eslovenia, cuya propiedad
era regulada por la Ley RTV de 1994) debía ser observada
por la Ley que acataba a cualquier otra compañía. Esto aumentó
los valores de la inversión del capital, al punto que se tuvo
en cuenta en el proceso de privatización, lo mismo que en las
demás privatizaciones, que previamente eran compañías de propiedad
del Estado, porque esto podía llevar a una situación en la cual
la privatización de los medios estatales podría resultar, efectivamente,
en una nacionalización. La
decisión final (política) fue usar un modelo especial de privatización
de medios, que implicaba un buyout interno (compra de la
empresa por su personal o todos sus empleados). De manera que
los medios podían permanecer como propiedad de sus empleados,
de lo que se esperaba que asegurase su autonomía política. Esto
se encontraba presente en el espíritu que el artículo 39 del Acta
de Medios Masivos de 1994 (ZJG) adoptó- este artículo representaba
una suerte de “válvula segura”- para prevenir la nacionalización
de los propietarios especuladores dispersos. En otras palabras,
eliminaba la posibilidad de que los medios acabaran en manos de
un único dueño. En
la práctica, la privatización de medios se basó en el siguiente
esquema: una determinada cantidad de acciones fue transferida
a fondos especiales, i.e., diez por ciento a Kapitalski sklad
invalidskega in pokojninskega zavarovanja (Capital Fund of the
Pension and Disability Fund, hereafter KAD), 10 por ciento a Odškodninski
sklad (Indemnification Fund, hereafter SOD) y 20 por ciento a
Razvojni sklad (Fondo de Desarrollo para RS). Estas acciones
fueron luego distribuidas a agencias de inversión autorizadas.
El
segundo escenario de las privatizaciones consistió en el buyout
interno. La parte del capital que pertenecía a la propiedad social
distribuido para el buyout interno fue transferido al Fondo General
de Participación (Ordinary Shares Fund) y estas acciones fueron
subordinadas a un descuento del 25 por ciento. Más de una tercera
parte de todos los empleados debían participar en el buyout interno.
La compañía tuvo que comprarle todas estas acciones al Fondo dentro
de los cuatro años siguientes, al menos una cuarta parte por año,
a un precio que era igual al valor nominal. La compañía no podía
garantizar ningún préstamo o garantía
a los empleados por la compra de las acciones en común. Un estudio de caso: La privatización del Delo Daily. A pesar de que este modelo de privatización de medios
inhabilitaba formalmente a los empleados para adquirir la mayor
parte de las acciones de sus compañías, el resultado fue contrario
a lo que se esperaba, como el caso del periódico Delo claramente demostró. Esta fue la situación de la que
surgió como uno de los más grandes propietarios de medios, indirectamente,
porque adquirió las acciones a través de Fondos y compañías en
las que contaba con acciones compartidas. Los puntos de la privatización, como se presentaron
a los futuros propietarios de Delo fueron los siguientes: preservar la autonomía e independencia
de la compañía, conseguir mejores resultados en los negocios,
asegurar el standard más alto posible de las condiciones de vida
y de trabajo para los empleados. Delo decidió el siguiente esquema
de privatización : el 40 por ciento del capital de propiedad social
fue distribuido en Fondos del Estado i.e., al Fondo de Pensión
(10 por ciento), al Fondo de Indemnización (10 por ciento), y
al Fondo de Desarrollo (20 por ciento) mientras los empleados
alcanzaran el 60 por ciento de la propiedad. El esquema del buyout interno fue el siguiente: el
20 por ciento de la propiedad fue distribuido entre los empleados,
sus familias cercanas, a los empleados formales, y a los retirados
en forma de certificados de propiedad; el 22 por ciento fue dirigido
a ser vendido entre el buyout interno y el 18 por ciento para
ser vendido entre los lectores de Delo. Esta privatización realmente
representó una oportunidad para los empleados de Delo, para los ex empleados,
sus familias y lectores que fueron los propietarios mayoritarios.
Sin embargo, la historia siguió un rumbo distinto. Como resultado, los propietarios de medios dispersos
en Eslovenia, que era lo estipulado en el Acta de los Medios Masivos,
fueron solo aparentes, porque en realidad los medios se encontraban
concentrados en manos de unas pocas compañías que formaban directa
o indirectamente parte de la propiedad del Estado. Los periodistas
de Delo, como la mayoría de sus
colegas de otros periódicos, así como los empleados, simplemente
abandonaron la opción de tener el control sobre sus medios. [1] Este Artículo está basado en un reporte del país de Eslovenia publicado en 2004 dentro del Proyecto de Propietarios de Medios y su impacto en la Independencia y Pluralismo en los Medios. |