SITUACIÓN DE LA PROPIEDAD DE MEDIOS EN ESLOVENIA

Por Sandra Basic Hrvatin and Lenart J. Kucic

Traducción: Carla Erba

 

 

Sandra Basic Hrvatin es Profesora Asociada en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Ljubljana. Actualmente es la presidenta del Consejo Esloveno de Radiodifusión, e investigadora invitada del Peace Institute, Ljubljana.

 

Lenart J. Kučić tiene estudios de grado en Letras y en Periodismo en la Universidad de Ljubljana. Es editor de la sección de tecnologías de la información en el diario Delo.

 

 

Cuando en Junio de 2003, el entonces Primer Ministro de Eslovenia Anton Rop (líder de los Liberales Demócratas) anunció cambios en la Ley de Medios Masivos, enfatizó la necesidad de introducir más orden y claridad en el campo de los Medios, restringir la concentración y asegurar la pluralidad.

 

Este cambio vino en respuesta a alertas del tipo "los Medios son controlados por los propietarios y managers de grandes compañías que son al mismo tiempo los más grandes anunciantes en ellos, luego por los dueños de agencias de publicidad, que venden y compran espacios de medios publicitarios, y los presidentes de directorios ejecutivos de grandes compañías eslovenas (mayormente estatales) como así también representantes secretos de intereses políticos" i

 

Sin embargo los cambios en la Ley de Medios Masivos no han sido adoptados antes de las elecciones de 2004. En diciembre de 2004 el nuevo gobierno conservador elegido asumió desbancando 12 años de dominación de liberales demócratas. Y, en noviembre de 2005, los cambios en la ley de Medios que introducirían mecanismos más efectivos para restringir la concentración de Medios y asegurar el pluralismo todavía no habían sido discutidos por el nuevo gobierno.

 

El problema es que el estado (y cada gobierno en Eslovenia) debe enfrentar el conflicto de interés - de hecho, deberá imponer restricciones a empresas de Medios en las cuales él indirectamente tiene cantidad considerable de acciones a través de fondos estatales. La gente que pertenece a la junta de supervisores de estos fondos, bancos y compañías son un grupo de individuos con perfiles políticos ambiguos. Otra cuestión llamativa es si son realmente necesarias las enmiendas legislativas, dado que la ley actual incluye suficiente número de mecanismos para poder prevenir la concentración de Medios si hubiera voluntad política.

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¿Por qué el Gobierno y las instituciones responsables en este tema no han tomado medidas antes si creen que la concentración de Medios es un hecho y que la pluralidad ha sido amenazada?

 

Los Medios impresos en Eslovenia mayoritariamente no tienen dueños estratégicos. Por ejemplo, entre los dueños del gran diario popular, Delo, y también dueños del tabloide Slovenske novice - el diario con la mayor tirada del país- se pueden encontrar una importante cervecería, varios fondos de estado y una compañía de inversión. El diario Dnevnik está controlado por una compañía oficialmente involucrada en el negocio publicitario, pero el grueso de sus ganancias se destina a la compra de acciones en marinas, spas, compañías de seguro y de distribución.  El mayor accionista en el diario Večer es un banco y una compañía de inversión relacionada cuyo principal propietario es el estado. Los dueños actuales compran y venden acciones con tal rapidez y ansiedad que mientras se estaba escribiendo este informe debió ser actualizado varias veces para reflejar los cambios que habían tenido lugar.  Los compradores de acciones de Medios son bancos, inversionistas y compañías de seguro, y en la mayoría de los casos es el estado el principal propietario.

 

No es demasiado fácil obtener información sobre los propietarios y sus acciones en empresas de Medios. La ley de Medios Masivos estipula que los publicitarios deben proveer información sobre los Medios cuando registran un medio, y estos datos son publicados en la lista Uradni RS (boletín oficial de la República de Eslovenia). La información del registro de Medios está disponible públicamente en las páginas web del Ministerio de Culturai y la ley contempla penalidades importantes para aquellos que no cumplen con estos requisitos.  Pero es evidente que el problema no surge de ningún error en la presente ley, sino del hecho de que las obligaciones legales no son cumplidas. Hay muchas razones para esto, que van desde la ineficiencia de los supervisores y la escasez de empleados hasta la falta de voluntad para imponer sanciones a la mayoría de las violaciones serias. Por lo tanto, mientras los propietarios de Medios aparecen un primer vistazo dispersados,  lo que actualmente sucede en la práctica es un intrincado enlace entre varias compañías.

 

La actual estructura de Medios es el resultado de dos factores: la ausencia de una distintiva política de Medios y de un modelo específico de privatización de Medios. La ley que reguló la transformación de propiedades de empresas incluso permitió a empleados de Medios convertirse en importantes tenedores de acciones en compañías de Medios. Sin embargo, estos empleados, cuyos intereses la ley estaba protegiendo, perdieron su ventaja al vender sus acciones. El estado, por el otro lado, directa o indirectamente ha preservado sus acciones a través de fondos estatales. ¿Se adhirió el estado a sus acciones en Medios por ventajas económicas o políticas? El Ministerio de Finanzas, que regula este campo, ha propuesto que la nueva ley sea adoptada mediante un procedimiento acelerado "con el propósito de prevenir consecuencias que serían difícilmente reparadas y que podían afectar la operatoria del estado".ii Parece que la historia de la privatización obtendrá su epilogo recién ahora, diez años después, en el momento del acceso de Eslovenia a la Comunidad Europea. Y es precisamente la clase de epílogo que Eslovenia intentó evitar.

 

Entonces, la principal característica del espacio de Medios en Eslovenia es una extraordinariamente alta concentración, con la consecuente corporativización del discurso mediático - los contenidos están subordinados a los intereses de los propietarios de los Medios y de los grandes inversores-. El modelo de privatización de Medios utilizado en Eslovenia permitió a periodistas y otros empleados de los Medios (excluyendo empleados del servicio público de televisión RTV Slovenija) retener la propiedad y el control sobre los Medios. Desgraciadamente, los periodistas vendieron esta oportunidad cuando aumentaron los valores de las acciones. A modo ilustrativo, en el diario Večer, la proporción de pequeños tenedores de acciones (dueños internos) disminuyó en alrededor del 30% en el período 2000-2003. A diferencia de los periodistas, el estado adhirió a su propiedad de acciones en las principales compañías de Medios. La privatización de la anteriormente propiedad social está actualmente llegando a su fin y su resultado es una forma especial de propiedad de estado. Aunque el estado la mantiene, según los propietarios de Medios, la inversión en Medios es sólo otra manera de aumentar capital, es evidente que ciertos intereses políticos  subyacen en  cada una de las instancias de venta de acciones. Ser un propietario de Medios significa tener la oportunidad de influir en el contenido de Medios y en la política editorial. Y esta es la clase de influencia que el estado no dejará escapar fácilmente de sus manos.

 

En un primer vistazo, los diarios en Eslovenia parecen estar caracterizados por la relativa dispersión de propietarios. Pero en una inspección más cercana, este aparente gran número de propietarios no relacionados en la práctica se funde en unas pocas personas unidas a través de capital y funciones de dirección. Los dueños de uno de los diarios pertenecen a las juntas directivas de otros diarios. Los Medios están, entonces, bajo el control y dirección de gerentes y propietarios de grandes compañías que son al mismo tiempo los principales anunciantes en estos Medios, los dueños de agencias de publicidad que venden y compran espacios publicitarios en estos diarios, los presidentes de alguna de las grandes y mayores empresas de estado de Eslovenia, y  representantes "escondidos" de intereses políticos. Estos supervisores actualmente se controlan ellos mismos y cuidan que sus economías y sus intereses políticos estén asegurados contra informes indeseables sobre Medios. Nuestra inspección de las listas de miembros supervisores directivos ha demostrado que el poder está actualmente concentrado en manos de un pequeño grupo de individuos. La presión sobre Medios y periodistas independientes se ha vuelto más suspicaz y esto puede tener implicancias a largo plazo.

 

El numero de artículos híbridos (aviso-editoriales) que simulan ser contenido editorial pero son en realidad avisos pagos, se ha ido incrementando. Se ha quebrado la barrera que separaba avisos de contenido editorial bajo el peso de la obtención de ganancias. La responsabilidad del generar ganancias en los editores, les deja poco margen de maniobra para la confección de políticas editoriales autónomas.

 

Nuestro análisis demostró un número de asociaciones entre propietarios de medios y una alta concentración, que sin embargo elude la definición clásica, debido a la ausencia de enlaces formales. La situación en el sector de radioemisoras es aún más seria debido al otorgamiento de licencias de manera descontrolada. El mercado esloveno es demasiado pequeño para permitir la supervivencia de 96 estaciones de radio y 60 de televisión. Así que es esperable la formación de cadenas que alterará esencialmente los conceptos individuales de programación.  Aquellas estaciones de radio que adhieren a la producción propia y al cumplimiento de sus tareas básicas, por ejemplo proveer de información a ciudadanos, no podrán cubrir el precio excesivamente alto de producción y no podrán competir efectivamente con las cadenas cuyos costos de producción son mucho menores. Aún así, mientras que el precio del tiempo de publicidad en radio ha estado cayendo y el valor del trabajo de periodista profesional  alcanzó su nivel más bajo, el precio de mercado de estaciones de radio ha estado subiendo. La mayor parte de los 50 millones de tolars (aprox. 210,000 €), valor actual de mercado de una estación local de radio,  es el valor de una licencia de radioemisión. Por el otro lado, solo algunas pocas frecuencias todavía se encuentran disponibles para ser licenciadas.

 

En el popular juego Monopoly, el ganador es el jugador con la propiedad más grande y con más dinero, el que permanece como único jugador al excluir a los otros. En el mundo real de Medios en Eslovenia, podría pasar que un grupo de diez propietarios y cinco de los supervisores más importantes compartan entre ellos la totalidad de la propiedad de los Medios. El juego probablemente terminará con ellos vendiendo sus acciones a inversores extranjeros. Pero es irónico que, en contraste con otros países del Este y Centro de Europa con pasado socialista que vendieron los Medios a propietarios extranjeros en el inicio del período de transición (1990-1992), Eslovenia se haya tomado la década entera para llevar a cabo el proceso de privatización, imponer restricciones a la propiedad de Medios, y aprobar dos leyes de Medios, sólo para confrontarse, al final, con el resultado que intentó arduamente prevenir en los comienzos de la década del noventa.



[1] Este artículo está basado en el informe de país para Eslovenia, publicado en 2004 dentro del proyecto Propiedad de los Medios y su impacto en la independencia y pluralismo de los medios, organizado por el Intituto de la Paz,  Ljubljana, Eslovenia dentro de la Cadena del Sudeste Europeo para la Profesionalización de los Medios.