Un análisis de la programación de la televisión uruguaya
Por Alexandra Moreno Dans
Consultora del Instituto para la Conectividad en las Américas (ICA)
Maestría en comunicación internacional de la Universidad de Quebec en Montreal

Especial para PNC

Cómo es la televisión en el Uruguay: propiedad y breve reseña histórica
En el Uruguay, hay básicamente 4 canales de aire que se emiten en la capital, Montevideo, y llegan en mayor o menor medida a todo el país.  Existen tres canales privados (canales 4,10,12) y uno estatal (canal 5/ TeVeo). 

El primer canal comercial fue creado el 7 de diciembre de 1956 con el nombre de Saeta TV Canal 10.  El último canal en nacer fue el canal del Estado, el 19 de junio de 1963.  Es decir que en un lapso de 7 años, nació la televisión uruguaya que conocemos actualmente.

Si analizamos históricamente la génesis del canal 5, vemos que este canal no tuvo una vida fácil.  Las inversiones del Estado en su cadena de televisión han sido y siguen siendo netamente insuficientes y las inversiones publicitarias, casi inexistentes. La falta de inversión se traduce en una calidad técnica que no puede compararse a la de las cadenas privadas. Esto puede explicar, en cierta medida, el hecho que el canal 5 sea el de menor audiencia en Montevideo. Sin embargo,  se puede apreciar que la calidad en términos culturales o de interés colectivo de este canal, es superior al de los canales privados que se mueven casi exclusivamente para la conquista de audiencias para obtener publicidad.

En lo que atañe al sector privado audiovisual, debemos subrayar que tres grandes grupos controlan la mayor parte de los medios de masa en el Uruguay.  Esos grupos corresponden a tres familias con influencia: el grupo Romay Salvo, el grupo Scheck y el grupo De Feo-Fontaina.  Estas familias son propietarias de los tres canales privados, de la ex mayor compañía de cable en el país: Equital (1), de varias radios de Montevideo y de canales de televisión en el Interior del país.

Producción local y contenido de los cinco canales
Aunque la producción local haya aumentado en estos últimos años, la situación general sigue siendo preocupante.  Según un análisis de contenido que hemos realizado en el 2004 sobre todos los canales de aire uruguayos, notamos que en el canal 4 el 63% de la programación es de origen extranjero (31 programas sobre un total de 49), en el 10, el 42% (21 sobre 49), en el canal 12, el 67% (29 sobre 43).  El canal 5 es el que ofrece menor cantidad de programas extranjeros con el 25% de su programación (28 sobre 109). (2)

La situación es sensiblemente la misma que hace 13 años, cuando se realizó un estudio exhaustivo del contenido de los canales y la importación de bienes simbólicos extranjeros (1992). (3)

En la opinión de Mario Kaplún, profesor e investigador uruguayo, no podemos calificar a la televisión uruguaya como industria cultural.  En referencia a la palabra “industria”, Kaplún sostiene que la televisión en este país funciona más como un circuito exhibicionista de bienes simbólicos importados que como una industria nacional: “Lo cierto es que, en lo que atañe a la ocupación del espacio audiovisual masivo, configuramos un país satélite y dependiente”. (4) En cuanto a la palabra “cultural”, Kaplún afirma que si los textos clásicos sobre comunicaciones subrayan que todo medio de masa debe intentar encontrar un equilibrio entre los tres contenidos (información, educación y entretenimiento), la televisión privada uruguaya  no puede responder a las verdaderas necesidades culturales de la población en cuanto destina un tiempo excesivo a programas de entretenimiento en detrimento de toda programación informativa y educativa.

En nuestro análisis, vemos que, aún hoy,  se dedica relativamente poco tiempo a programas de información en general (informativos, noticiosos, de actualidad o de entrevistas).

Los programas noticiosos
En los canales privados, en el año 2004,  la totalidad de los programas noticiosos eran noticieros diarios (en sus diferentes ediciones).  En el canal estatal, se encuentran otros tipos de programas noticiosos.  En el 5, habían seis programas noticiosos por semana (5,5% del total de la programación), en el 4, habían cinco (lo que representa el 10%), en el 10, tres (6% del total de los programas) y en el 12, cinco (el 11,6% de la programación). (5)

A pesar de ser el canal que menos contenido informativo ofrece sobre el total de su programación, el canal estatal ofrece otro tipo de programas de información y no únicamente noticieros diarios como los canales privados (el canal 5 ofrece cuatro programas de información otros que noticieros diarios).

En un cuadro realizado por Equipos Mori en noviembre del 2004 (“Evolución histórica de la participación de audiencia por canal en Montevideo”), se observa que, a pesar de ser el canal que siempre ha ofrecido más contenido informativo en su programación, el canal estatal obtiene históricamente mucha menor audiencia que los canales privados. (6)

Contenido de los noticieros diarios
Las familias dueñas de los canales privados capitalinos han mantenido siempre una complicidad con el poder establecido que es conocida por todos.  En el Uruguay existen básicamente tres agrupaciones políticas: el partido Colorado (que ha estado al poder en la mayor parte de la historia de nuestro país), el partido Blanco y la coalición de izquierda, Frente Amplio.  Los dos primeros partidos son los partidos llamados “tradicionales”, el Frente Amplio llega por primera vez al poder el 1ro de Marzo del 2005. 

Los dos presentadores de los noticieros centrales de los canales 10 y 4, consideran que las afiliaciones políticas de los canales de televisión tienen un impacto sobre los mensajes difundidos (7). Según uno de ellos, la elección de la programación y la importancia otorgada a los diferentes mensajes ilustran claramente el impacto de la dirección del canal.   El otro periodista afirma haber sentido presiones durante las elecciones presidenciales de 1999 para presentar en mayor grado la propuesta de los partidos tradicionales.  De hecho, muchos ciudadanos se quejaron de la poca exposición del líder del partido de izquierda (Tabaré Vázquez) durante la campaña presidencial de 1999 en los canales privados.  Se habló de manipulación informativa y de desinformación. 

Los únicos programas noticiosos que podían ser controversiales, nunca duraron mucho tiempo en ondas o nunca fueran presentados en los canales de aire.  Estamos hablando del programa argentino Caiga quien caiga, que luego de pocas semanas en ondas, fue retirado del canal donde se emitía por haber criticado al Presidente de la República (entonces Jorge Batlle, del Partido Colorado).  El otro programa es el presentado por un periodista argentino, Jorge Lanata, conocido por su discurso anticonformista y crítico hacia la clase dirigente en su país.   Este periodista fue contratado por un canal, llamado Canal Plural, que ofrecía gratuitamente la señal al monopolio de la televisión privada y por cable de la capital sin nunca conseguir poder presentar su contenido en ningún canal de los cables en manos de las tres familias ya mencionadas (8).  Esto muestra que el contenido de los canales privados de Montevideo, sigue una línea de conducta que no contradice el discurso de los partidos en el poder (hasta este año, siempre “partidos tradicionales”).

En el 5, la historia es diferente.  El canal estatal tuvo que luchar muchos años para poder presentar material noticioso en sus ondas.   Entre 1964 y 1985, el gobierno quiso presentar un contenido más competitivo reclutando periodistas de envergadura, pero los canales privados se opusieron a esto considerando inconstitucional y de competencia desleal el hecho que el canal estatal presente material de información.  La batalla jurídica oponiendo los 3 canales privados al canal estatal fue ganada  por aquellos.  Roque Faraone, profesor e investigador uruguayo nos dice al respecto:

“¿Qué el canal oficial no debe informar sobre política  y sociedad? ¿Qué no será entonces un canal plural? Si el canal estatal que es el canal de la comunidad no lo hace, ¿a quién se le deja las manos libres y la audiencia en este campo tan importante, tan fundamental? La respuesta es obvia.  Ese es el problema de fondo” (9)

Si en la actualidad, el canal 5 tiene su propio informativo (10) y presenta programas noticiosos, es porque estos son producidos por una productora externa y no por el propio canal.  De esta manera, y por un tema legal, los canales privados no podrán alegar que el canal estatal produce material noticioso otro que el noticiero diario.

Conclusión
Ya no es asombroso o innovador decir que la televisión uruguaya no representa a importantes sectores de la sociedad, que está sometida a presiones políticas, que la televisión de aire y por cable pertenece a un oligopolio formado por tres grandes familias, que el sistema comunicacional uruguayo entero necesita una reforma de fondo.  Lo que si debemos subrayar es que se pueden proponer soluciones viables de recambio y que debemos de una vez luchar contra los muchos mitos que obstaculizan el cambio.  

¿Qué los Uruguayos no consumen productos nacionales? A pesar de ser destinado a fracasar según muchos, Tevé Ciudad, un canal comunitario presentado por cable desde 1996 y que muestra casi exclusivamente contenido montevideano, sigue exitosamente en el aire.

 ¿Qué la inversión no es rentable en un país de 3 millones de habitantes? La promoción de una industria que produzca contenido que no sea únicamente destinado al mercado nacional, puede ser rentable a pesar de un país de 3 millones de habitantes. Vemos por ejemplo el caso de muchos países latinoamericanos que se lanzaron en la producción de productos televisivos de calidad destinados a su mercado local pero también al mercado internacional (Colombia que siempre se mostró discreta en el mercado internacional de productos simbólicos, conoce estos últimos años un éxito mayor con sus novelas: Las Juanas y Betty la Fea fueron vistos por millones de latinoamericanos). Por otra parte, la rentabilidad no puede ser la razón principal que sostiene el statu-quo de una televisión mediocre que no representa a su sociedad civil.

¿Qué no se puede hacer nada contra un sistema que ha sido constituido de esa manera hace muchos años? En primer lugar, la televisión uruguaya es relativamente joven y, en segundo lugar, las concesiones otorgadas a las tres familias “dueñas” de la televisión en nuestro país, son revocables.  Si realmente se tiene la voluntad de reformar la televisión uruguaya, se debe legislar sobre su funcionamiento y su contenido  y someter los canales y compañías de cable a un conjunto de reglas.  La idea de imponerles un impuesto para financiar la producción nacional o incluso la creación de canales comunitarios, no es tan excéntrica y ha sido considerada por varios investigadores en el extranjero.

Solo nos queda esperar y ver si el cambio político histórico vivido por el Uruguay este año, se traduce también por un cambio histórico en el funcionamiento del sistema televisual uruguayo.  Aunque a menos de un mes de la asunción del presidente de izquierda, Tabaré Vázquez, sea muy temprano para realizar este tipo de evaluación, se pueden apreciar algunos indicios positivos en la nueva programación de uno de los canales privados capitalinos (ver nota 8).

Notas y Referencias:

(1)   Equital funcionó durante casi 10 años reagrupando cuatro compañías (Nuevo Siglo, Montecable, TCC y Multiseñal) que la gran mayoría de los uruguayos percibían como diferentes, ignorando la misma existencia de Equital.  Esta tenía un presidente, un vice-presidente y un secretario, cada uno representando un canal privado capitalino.  Los propietarios de los tres canales privados se alternaban para ocupar periódicamente esos puestos.  Aunque recientes desacuerdos entre las tres familias provocaron la disolución de Equital, las cuatro compañías de cable siguen sus actividades y no cambiaron de nombre.

(2)   Datos basados en el análisis realizado en una semana del mes de Abril del 2004.

(3)   Barrlos-Lémez, Alvaro, “TV Montevideo: Análisis global de programación, julio 1992), Temas de Comunicación, Montevideo, Licenciatura de ciencias de la comunicación de la Universidad de la República, septiembre 1992.

(4)   Kaplún, Mario, “TV Uruguay: Agenda para un debate necesario”, Temas de comunicación, Montevideo, Licenciatura de ciencias de la comunicación de la Universidad de la República, septiembre 1992.

(5)   Datos basados en el análisis realizado en una semana del mes de Abril del 2004.

(6)   Alberto González, Tendencias de la audiencia de la televisión en el Uruguay, Equipos Mori, Noviembre 2004, página 7. 

Disponible en línea:

http://www.equipos.com.uy/paginas/actividades/curso_medios/Clase%204%20Tendencias%20de%20la%20audiencia%20de%20TV_AGR.pdf

(7)   Entrevistas realizadas en diciembre del año 2000 para la realización de la tesis de maestría (De la Démocratie et du pluralisme en Uruguay. Analyse du fonctionnement de la télévision uruguayenne et de son traitement des élections présidentielles de 1999. Université du Québec à Montréal).

(8)   A partir del mes de Marzo de 2005, el canal 12 presenta un programa del periodista Jorge Lanata además de otro programa informativo que se elaboró en tiempos de elecciones y que sigue, al mes de Marzo de 2005,  emitiendo contenido noticioso.  Cabe preguntarse si ese sorprendente cambio introducido en la programación de un canal privado uruguayo no se debe a la asunción al poder de un presidente de izquierda.

(9)   Faraone, Roque, Estado y TV en el Uruguay, Montevideo, Fundación de cultura universitaria, 1989, página 441.

Es preciso subrayar que el informativo del canal estatal es presentado unas horas más tarde que los informativos de los canales privados con el propósito de evitar cualquier tipo de competencia.